Qué es el Home Staging, sus orígenes y principios básicos

Home Staging

Home Staging o su traducción literal «puesta en escena en casa», es una potente técnica de marketing inmobiliario importada de Estados Unidos que consiste en preparar una vivienda para presentarla lo más atractiva posible de forma que atraiga al mayor número de visitantes. El resultado final es una venta o alquiler rápido y al mejor precio de mercado; y en el caso del alquiler, además supone poder seleccionar a un inquilino de calidad, solvente y respetuoso, que pague puntualmente y cuide de la casa.

Esta estrategia inmobiliaria reúne un conjunto de técnicas de marketing, fotografía y decoración que deben aplicarse unidas para que la magia funcione. En próximos posts detallaré en qué consiste cada una de ellas. Es importante dejar claro que no se trata de decorar tal y como lo haría un interiorista, ya que la decoración es algo muy personal, al contrario que el Home Staging que lo que persigue es convertir la vivienda en un espacio acogedor y neutro en el que la mayoría de los potenciales inquilinos o compradores se sientan cómodos.

Una vivienda tiene que resultar atractiva para todo tipo de público independientemente de sus gustos personales.

El objetivo es que el futuro inquilino/comprador se imagine haciendo allí su vida.

Foto: Barb Schwarz

Esta técnica nace en Estados Unidos en los años 70 de la mano de Barb Schwarz, agente inmobiliaria con una particular visión de la comercialización de las viviendas. Aficionada al teatro, empezó innovando al visualizar las casas como escenarios en los que se representa el futuro hogar de los potenciales compradores que las visitarán. Los clientes eran capaces de proyectar en esas casas-escenarios sus propios hogares. Con más de 5.000 viviendas vendidas, supo descubrir el secreto que convertía una casa apalancada en el tiempo en un producto de éxito que se materializaba en una venta rápida y al mejor precio. En una semana consiguió vender una casa que llevaba en el mercado 18 meses.

En muy poco tiempo demostró que aplicando esta técnica se multiplicaban las visitas y se aceleraban las ventas. Hoy, mas del 75 % de ventas que se llevan a cabo en Estados Unidos han pasado por las manos de un Home Stager profesional y su industria mueve miles de millones.

Lleva más de 30 años como ‘speaker profesional’ formando a miles de personas y difundiendo esta técnica por todo el mundo. Tras pasar por distintos países europeos con éxito, el Home Staging aterriza en España hace poco más de una década coincidiendo con la crisis inmobiliaria.

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL HOME STAGING:

1.- Despersonalizar

Es necesario retirar objetos personales como retratos, imágenes religiosas o políticas, y cualquier otro recuerdo u objeto que entorpezca el objetivo final que es ayudar a nuestras visitas a imaginar su propio hogar, no el nuestro.

2.- Limpiar, ordenar y reparar

Es imprescindible hacer una limpieza en profundidad, eliminar los malos olores y reparar todo aquello que no funcione, como una manivela rota, una persiana que no sube, bombillas fundidas que no lucen o un grifo que gotea. La suciedad y el desorden envejecen y devalúan los espacios; por el contrario, los ambientes ordenados y limpios atraen a los visitantes, dan valor a las estancias y transmiten calma y armonía.

3.- Potenciar los puntos fuertes de la vivienda y minimizar los puntos débiles

Hay que potenciar los puntos fuertes de cada estancia como la luminosidad, amplitud, distribución etc, y sacar el máximo partido a todo lo existente. Reutilizar lo posible y tirar lo que no sirva. Optimizar todos los recursos con los que contamos en la vivienda para reducir al mínimo la inversión requerida; por ejemplo, en un salón podemos redistribuir los muebles estratégicamente para aumentar la sensación de amplitud, pintar de blanco una estantería oscura o aprovechar algún viejo sofá cubriéndolo con una nueva funda de un color más neutro.

4.- Mejorar la luminosidad y llevar a cabo una decoración neutra

Las estancias deben tener como base una decoración neutra. El blanco, tanto en paredes como en puertas es nuestro mejor aliado, aporta luminosidad y agranda los espacios. Los colores fuertes y llamativos pueden crear la percepción de estrechez y oscuridad. Para potenciar la amplitud y luminosidad hay muchos trucos, por ejemplo podemos colocar cortinas de telas ligeras o espejos frente a ventanas para que reflejen la luz e introduzcan los espacios ajardinados en el interior de la vivienda creando una sensación relajante exterior muy acogedora.

El exceso de mobiliario puede hacer que nuestro piso parezca más pequeño y oscuro de lo que realmente es. Interesa no sobrecargar el ambiente y dejar sólo los muebles imprescindibles con el tamaño adecuado para que pueda expandirse la luz natural en la estancia. Nos debemos decantar por líneas sencillas y colores más neutros como blancos, cremas, grises, azules o verdes claros; aunque se pueden añadir algunos complementos como cojines, mantas o decoración diversa que den un toque de contraste y color sin llegar a sobrecargar el ambiente.