Principios básicos del Home Staging

Home Staging

1.- Despersonalizar

Es necesario retirar objetos personales como retratos, imágenes religiosas o políticas, y cualquier otro recuerdo u objeto que entorpezca el objetivo final que es ayudar a nuestras visitas a imaginar su propio hogar, no el nuestro.

2.- Limpiar, ordenar y reparar

Es imprescindible hacer una limpieza en profundidad, eliminar los malos olores y reparar todo aquello que no funcione, como una manivela rota, una persiana que no sube, bombillas fundidas que no lucen o un grifo que gotea. La suciedad y el desorden envejecen y devalúan los espacios; por el contrario, los ambientes ordenados y limpios atraen a los visitantes, dan valor a las estancias y transmiten calma y armonía.

3.- Potenciar los puntos fuertes de la vivienda y minimizar los puntos débiles

Hay que potenciar los puntos fuertes de cada estancia como la luminosidad, amplitud, distribución etc, y sacar el máximo partido a todo lo existente. Reutilizar lo posible y tirar lo que no sirva. Optimizar todos los recursos con los que contamos en la vivienda para reducir al mínimo la inversión requerida; por ejemplo, en un salón podemos redistribuir los muebles estratégicamente para aumentar la sensación de amplitud, pintar de blanco una estantería oscura o aprovechar algún viejo sofá cubriéndolo con una nueva funda de un color más neutro.

4.- Mejorar la luminosidad y llevar a cabo una decoración neutra

Las estancias deben tener como base una decoración neutra. El blanco, tanto en paredes como en puertas es nuestro mejor aliado, aporta luminosidad y agranda los espacios. Los colores fuertes y llamativos pueden crear la percepción de estrechez y oscuridad. Para potenciar la amplitud y luminosidad hay muchos trucos, por ejemplo podemos colocar cortinas de telas ligeras o espejos frente a ventanas para que reflejen la luz e introduzcan los espacios ajardinados en el interior de la vivienda creando una sensación relajante exterior muy acogedora.

El exceso de mobiliario puede hacer que nuestro piso parezca más pequeño y oscuro de lo que realmente es. Interesa no sobrecargar el ambiente y dejar sólo los muebles imprescindibles con el tamaño adecuado para que pueda expandirse la luz natural en la estancia. Nos debemos decantar por líneas sencillas y colores más neutros como blancos, cremas, grises, azules o verdes claros; aunque se pueden añadir algunos complementos como cojines, mantas o decoración diversa que den un toque de contraste y color sin llegar a sobrecargar el ambiente.